
Todo empezó un 19 de enero, eran las 3 de la tarde y las ansias de ver a los 4 jinetes del apocalipsis crecían aún más. Mi hermano César, mi amigo del colegio Renzo y yo, llegamos al estadio San Marcos y las colas para entrar eran largas. Una vez ingresado al estadio (4:30 pm), esperamos para el concierto que iba ser el mejor de nuestras vidas.
Eran las 8:00 pm, y el grupo Necropsya inició la previa al concierto de Metallica, a la media hora después, el silencio y el cielo totalmente oscuro, aumentaba la adrenalina en las 50 mil personas. Hasta que comenzó el apocalipsis, "Creeping Death" fue el inicio de toda la energía del bueno rock, despúes "For Whom the bell tolls"(una de las mejores canciones), "Fuel" ( de lo mejor, con el fuego que iluminaba el escenario del estadio), "Fade to black", "That was your life", "The end of the line", "Sad but true" (nuestras gargantas explotaron con esa canción), "Broken, beat and scarred", "Cyanide", "One" (la canción que conquista toda alma fanática del buen metal), "Master of Puppets" (alocó a todas las 50 mil almas), "Battery" (para recargar energías), "Nothing else matters" (todos en un sentimiento), "Enter Sandman" ( la canción que jamás olvidaremos en nuestras vidas), "Am I evil?" (la pregunta que todos nos hicimos y la respuesta fue Sí), "Blackened" y "Seek and Destroy" (la canción que hizo explotar el estadio).
Fue un concierto difícil de igualar para este 2010 en Lima y que los que asistentes (incluyéndome), siempre quedará en nuestras mentes metaleras.